Planificacion Urbano-Ambiental
(Articulo original publicado en www.ambiente-ecologico.com – 1999)
Es amplio el campo de investigación sobre el ambiente. Existen un numero creciente de ramas de la ecología, de la biología, de la agronomía, de la química y otras que se dedican a la investigación de la problemática ambiental.
Sobre la ecología de diversos ecosistemas tenemos una amplia y diversa gama de estudios, trabajos, notas, investigaciones y grupos universitarios abocados full time a el desarrollo de esas líneas de investigación.
Generalmente se conoce mas de unos que de otros, obviamente según su complejidad. La ecología de la sabana, del bosque subtropical, de los manglares o de los ambientes marinos posee sus especialistas, sus propias líneas de investigación y hay muchos trabajos sobre ellos.
Pero sobre uno de los ambientes mas complejos que existen sobre la tierra, que es donde mas se desarrolla el hombre, pareciera que es el que se presenta como el menos estudiado, o al menos no ha sido investigado con la necesaria importancia que se merece: el sistema urbano: las ciudades
Uno de los primeros «inconvenientes» por llamarlo de alguna manera, es su definición. Muchas veces enbarcarnos en la búsqueda de la definición exacta de algo nos hace olvidar el porque queríamos darle un nombre. Podemos llamarlo de diversas formas. No pareciera apropiado llamarlo ECOSISTEMA URBANO ya que su génesis no es natural, por lo que entraría en conflicto con el prefijo ECO.
Sin embargo, y desde un punto de vista siguiendo la definición de Eugene Odum que dice que el ecosistema es la comunidad de seres vivientes mas el ambiente físico, podríamos llamarlo ecosistema urbano. ¿Por qué nos empecinamos en ponerle el prefijo ECO? ya que de esa forma estaríamos mostrando que nos referimos a los sistemas desde un punto de vista ambiental – casi todo lo que tenga el prefijo ECO tiene que ver con lo ambiental o con la ECOlogía –
Pues bien, ECOsistema urbano o SISTEMA urbano, denominémoslo como lo denominemos, lo que vemos es una comunidad de seres vivientes en un entorno físico, mayormente modificado por dicha comunidad y prácticamente creado por la misma.
En estos sistemas es donde el hombre se desarrolla. Y un detalle básico de estos sistemas urbanos es su dependencia prácticamente total de ecosistemas. Es decir, los sistemas urbanos son básicamente grandes CONSUMIDORES de los productos que se obtienen de los ecosistemas PRODUCTORES.
Esta dependencia los hace altamente dependientes del desarrollo y estado de los ecosistemas productores. Obviamente que estos últimos también consumen productos del primero, pero esta relación es mucho mas débil.
A lo largo de la historia de la humanidad, el cambio del hombre de su condición de nómade a afincarse definitivamente en un sitio es uno de los inicios de las actuales ciudades. El desarrollo del pastoreo y de la agricultura cambió el equilibrio que se había gestado entre el hombre y la naturaleza. La necesidad de proteger a los rebaños de los carnívoros que buscaban su sustento, la necesidad de los tiempos de cosecha y otras circunstancias son las que generan un aumento de la población en determinados sectores del planeta.
Así y a lo largo de la historia, llegamos a las ciudades actuales, mucho mas dependientes de los recursos como lo eran aquellas antiguas ciudades.
La mayoría – si no la totalidad – de los componentes urbanos son antrópicos, es decir, el hombre los crea y los coloca donde le place, o donde queda bien, o donde le conviene.
Las necesidades de agua son tan básicas como un sistema adecuado de alcantarillas. De la misma manera que sucede en otras comunidades, un descuido de su entorno traería aparejada una respuesta del mismo que podría causar graves consecuencias sobre el sistema dependiente.
Las crisis en las ciudades se deben principalmente a dos grandes grupos de factores: por un lado los socio-culturales y por otro lado los de infraestructura.
Dentro de los socio-culturales encontramos diversos conflictos que tienen que ver con el ambiente y el organismo (el hombre): conflictos de socialización, de identidad, de masificación, de encierro, de hacinamiento, de transporte, de salud psico-física, y otros.
Respecto a los de infraestructura, se manifiestan principalmente cuando no existe un crecimiento de la misma en concordancia con otros componentes del grupo.
Como ejemplo, es así que observamos que la expansión de la red de agua potable a determinadas zonas, promueve principalmente el afincamiento definitivo de los habitantes, un mayor consumo de liquido, una nueva ola de ocupación de sectores cercanos y obviamente, una mayor generación de efluentes líquidos.
Ya ha sucedido que se expande la red de agua pero la de cloacas se posterga – a pesar de que el sistema de cloacas corre por debajo del sistema de provisión de agua. Así existe una saturación de los sistemas individuales de descarga de efluentes – pozos negros, pozos ciegos o pozos sépticos -, una diferenciación social entre aquellos que pueden abonar un servicio de extracción de los líquidos del pozo y de aquellos que no, la contaminación creciente de las napas y los peligros potenciales de desarrollo de epidemias.
Trataremos principalmente de los conflictos ambientales que sufren los sectores de población de menores recursos, que son aquellos que sufren las consecuencias peores.
Los sucesivos embotellamientos de transito pro la insuficiencia de la red vial o la saturación de las vías de circulación por una mala política de transporte publico, generalmente afectan al sector de población que posee vehículo. El conflicto afecta la salud psico-física de una parte de la comunidad, pero no puede discutirse que es mas importante la dotación de un sistema de cloacas que de un sistema de autopistas, salvo excepciones.
¿Cuales son las excepciones? en los casos de las autopistas, el traslado y movimiento de mercaderías y de personas entre puntos distantes de un conglomerado urbano es un hecho del cual no es posible desprenderse.
El concepto de las autopistas como vías rápida de conexión entre dos puntos distantes y que atraviesan la ciudad, es justamente evitar que aquellos que deben realizar ese trayecto, no ingresen a la ciudad, y por lo tanto, no sean un factor mas de saturación de las vías de circulación.
Esto alcanza obviamente al transporte de carga, que hasta alcanzar las vías de conexión con rutas, deben circular por vías especiales intraurbanas.
El transporte publico es otro de los conflictos surgentes en el ambiente urbano. Los tiempos, necesidades de la población para moverse y capacidad de movimiento y traslado es determinante tanto en aspectos de la salud de los usuarios como de las características ambientales de los sitios por donde circulan las unidades de transporte.
Una política y planificación adecuada del sistema de transporte – tren, subterráneo, colectivo o micros, taxímetros, etc. – son conceptos que definirán la calidad del ambiente urbano.
Y obviamente, nos falta el tema de ocupación del suelo. ¿Con que se ocupa el suelo? básicamente con tres cosas: edificaciones, espacios verdes y con vías de circulación.
Respecto a las edificaciones tenemos por un lado, el sector residencial, es decir, los destinados a vivienda; tenemos los destinados a producción, es decir, los grandes sectores que precisan amplios lotes de superficie libre con vías rápidas de circulación, conectadas con otras vías principales y con dimensiones adecuadas para el transporte y movimiento de cargas, y también los sectores comerciales, es decir, oficinas y edificaciones similares que deben brindar un determinado confort pero que no siempre es tan exigente como el requerido para viviendas.
Así, en la planificación urbano-ambiental, debemos comprender al sistema urbano como una serie de subsistemas entrelazados, con esquemas de redes de interacción de diferente grado de importancia y magnitud, y cuyas consecuencias y acciones sobre unos generan, en mayor o menor grado, una reacción en los otros sectores.
Permitir la ocupación para viviendas de terrenos para los sectores industriales y que se encuentran lindantes con los mismos, es asumir el peligro potencial que ello genera.
Definir la traza de autopistas que facilitan el acceso a la ciudad y que no tienen como contrapartida un mejoramiento de las condiciones de transporte publico, generan tanto afectaciones sobre ambos sectores sociales involucrados: los que se mueven con vehículos y aquellos que se trasladan en transporte publico.
Un red insuficiente de transporte subterráneo provoca la saturación de los servicios de superficie, generando una serie de conflictos ambientales que repercuten en la salud de la población que vive y/o se desenvuelve en la ciudad.
Es por ello que la planificación urbano-ambiental no debe dejar de manifestarse como una intención política sino tarnsformarse en un hecho y en un paso obligatorio antes de intervenir sobre cualesqueira de los componentes del ambiente urbano.
