¿Como se hace una Evaluacion de Impacto Ambiental?

(Este es un compendio de articulos de diversos cursos dictados en posgrados y distintas asociaciones profesionales). Publicado en www.ambiente-ecologico.com – 1999

PARTE 1

 

Desde hace varios años el tema central de discusión y sobre el cual se presta mayor atención respecto a cualquier obra del ser humano y su relación con el ambiente es un estudio denominado comúnmente evaluación de impacto ambiental.

 

Este término ya ha pasado a formar parte del léxico común de la gente, se mencionan en los diarios y revistas, los organismos gubernamentales y no gubernamentales la utilizan para apoyar o desalentar un determinado proyecto, las bases de los partidos políticos la utilizan como referente para demostrar su «conciencia ecológica», entre varios.

 

Pareciera que ecología y evaluación de impacto ambiental fueran sinónimos, y obviamente no lo son.

 

El objetivo de divulgar no debe realizarse al precio de exponer vagamente un tema, y este en particular es el que engloba muchas ramas de las ciencias y que sería como un resumen general y completo para la toma de decisiones. Por ello estimo necesario que para realmente alcanzar dicho objetivo se precisa de extender mas las explicaciones y los eralles del texto.

 

Podríamos sumergirnos en una larga lista de definiciones sobre que es realmente una evaluación de impacto ambiental y siempre veríamos que nos falta algo. Esto sucede porque este estudio es complejo, abarcativo, singular y sobre todo, puede presentarse como un resumen técnico de la relación objeto-de-estudio y ambiente.

 

En general se define también al ambiente de diversas maneras. Luego de analizar varias de las definiciones podríamos ver al ambiente como «la totalidad de condiciones externas que ejercen influencia sobre un organismo o una comunidad de organismos en su hábitat y con los cuales se establecen relaciones.»

 

Aquí tenemos varios términos que son redefinibles para saber realmente de que estamos hablando, pero en general, esto es aplicable a la definición básica de ambiente. Como vemos, para cualquier organismo – incluyendo el hombre – esta definición puede abarcarlo globalmente, definiendo que el ambiente humano es particular, y cuyos componentes «ejercen influencia ….. en su hábitat.»

 

Respecto a las «relaciones» entendemos que los organismos se ven afectados por el ambiente que los rodea, y que el mismo tiempo este también se ve afectado por los organismos. Convengamos que utilizar el termino «afectación» no indica que esto sea «negativo» sino que la afectación puede manifestarse como “interaccion”.

 

Por qué buscamos definir «ambiente»? … justamente, porque buscamos definir «evaluación de impacto ambiental» o sea, el impacto de determinada acción o acciones sobre el ambiente, que es donde se asienta – o asentará – el Objeto de Estudio (es decir, el proyecto de acción humana)

 

Ahora bien, que es entonces una evaluación de impacto ambiental?

 

Como marco de referencia puede tomarse, entre otras fuentes, el Programa de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente – P.N.U.M.A.- que define la evaluación de impacto ambiental como “una investigación, análisis y evaluación de las actividades planeadas, buscando asegurar un desarrollo sustentable y ambientalmente sano”.

 

Esto deja fuera de contexto las evaluaciones de las consecuencias ambientales de sucesos naturales, por ejemplo, una erupción de un volcán, una inundación u otros fenómenos – por ende, no «actividades planeadas» – pero el P.N.U.M.A. define esto desde su visión antrópica del impacto ambiental. Asimismo esta definición no abarcaría aquellas actividades no sustentables per se – como ser una actividad extractiva, las cual considero que no son  “sustentable” según su definicion ya que implica explotar un recurso para uso actual y que NO quedará disponible para generaciones futuras.

 

A lo largo de los años se ha buscado académicamente como mejorar la definición de lo que finalmente el consultor o grupo consultor deber realizar sobre un proyecto:

  • evaluar las acciones
  • evaluar el estado del ambiente donde se desarrollarán las mismas
  • estimar la afectación (positiva o negativa) de dichas acciones sobre cada factor que compone el ambiente, tanto en forma individual como acumulativa
  • proponer medidas de mitigacion y/o compensación de los impactos identificados
  • En general las E.I.A. (evaluación de impacto ambiental) se generan a partir de analizar ACCIONES HUMANAS, por ello la mayoría de las definiciones involucran al hombre, pero podemos aclarar aquí que es posible realizar una E.I.A. a cualquier acontecimiento, sea por causas naturales o antrópicas.

Por lo tanto realizaremos aquí un recorte de la exposición para clarificar: podemos convenir que existen sucesos de dos orígenes: natural y antrópico (por hombre), refeririéndonos principalmente a los de origen antrópico.

 

A partir de esta división, debemos realizar otra, que involucra a las acciones o sucesos YA ACONTECIDOS (emprendido) y a aquellos A ACONTECER (proyecto)

Sobre estos dos sucesos antrópicos, entendemos entonces que una evaluación de impacto ambiental resultaria la elaboración de un conjunto de actividades, investigaciones y tareas técnicas interrelacionadas íntimamente entre sí, con el objeto de conocer lo mas detalladamente posible y con un grado adecuado de ajuste, las principales consecuencias ambientales de un proyecto o un emprendimiento, de modo tal de ajustarse a las regulaciones pertinentes respecto al cuidado y preservación del ambiente o aplicar el conocimiento cientifico para ello, y brindar en forma efectiva una herramienta para la decisión sobre la implementación de mejoras a un proyecto, alternativas o adecuaciones y correcciones sobre emprendimientos instalados.

 

Esto es la elaboración de un estudio encaminado a la identificación e interpretación de las consecuencias o los efectos a esperar a partir de las acciones emprendidas o a emprender, específicamente sobre la salud y bienestar de la población, de la calidad ambiental y del entorno donde se asientan o identificar e interpretar las consecuencias acontecidas.

 

Esta serie de investigaciones pueden ser aplicadas a todo un proyecto o emprendimiento o solo a una parte del mismo, con el objeto de evaluar las consecuencias de las diferentes acciones a emprender o emprendidas y estimar la calidad del ambiente con y sin dichas acciones.

 

Cabe destacar que una E.I.A. es un estudio necesariamente MULTIDISCIPLINARIO e INTERDISCIPLINARIO, es decir, que debe ser realizado por varios profesionales según su área y que deben actuar en forma interrelacionada entre si. Si bien cada uno de ellos aportará su subjetividad, en la interdisciplinariedad se buscará minimizar dicha subjetividad individual.

 

Generalmente existe una figura central de coordinador que es el encargado de guiar y ordenar el trabajo individual de los profesionales de cada área y esta tarea implica el conocimiento general de todas las áreas, sin ser un especialista en cada una de ellas. En lo sucesivo nos referiremos especialmente a esta figura de consultor-evaluador como centro de la explicación.

 

Como hemos mencionado, existen dos situaciones: sucesos consumados o sucesos a consumarse. A mi entender EVALUACIÓN DE IMPACTO AMBIENTAL es un trabajo complejo que se realiza PREVIAMENTE a que un suceso acontezca, y un ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL se realiza sobre un suceso ya acontecido. Esta división es subjetiva y es a solo efecto de denotar que existen estas dos situaciones.

 

El objetivo de este articulo NO es encontrar la mejor definición al proceso (si es evaluación o si es estudio). La politica ambiental y los organismos de control son quienes entienden que la definición es necesaria para su propio proceso administrativo, pero en este caso entiendo que no aporta mayormente al objetivo del presente, que es explicar lineamientos basicos de cómo se hace una evaluación (o estudio) de impacto ambiental.

 

La situación ideal de un consultor-evaluador para realizar una EIA es cuando los interesados de realizar un determinado proyecto le presentan justamente eso, el proyecto, o cuando la autoridad de aplicación obliga a presentar el EIA previo al inicio de las tareas.

 

Esto, juntamente con la definición del área geográfica (ambiente) donde se planea aplicar el proyecto, le permite al evaluador tomar conocimiento de las dos partes principales a analizar: el QUE y el DONDE.

 

Una vez comprendido el QUE se debe analizar el COMO, completando la trilogía de análisis que el evaluador toma como base para definir las distintas áreas que competen al proyecto, al ambiente y por lo tanto, a los profesionales que deberán participar de la EIA.

 

Esta no es una tarea sencilla. Una omisión de un factor o de una acción puede generar un impacto no previsto con graves consecuencias ambientales.

 

En general en las EIA no se encuentran mayormente «omisiones», sino mas bien, errores de profundidad en las consideraciones, es decir, se consideran todos los ambientes posibles o se analizan todas las acciones, pero se le dan a todas el mismo «peso» o importancia, lo que genera el problema.  Aquí toma vital importancia una situación que es la que finalmente resulta ser una de las mas importantes cuando se precisa realizar una EIA: LA EXPERIENCIA.

 

El conocimiento de LA REALIDAD es fundamental. La teoría y la estadística pueden resultar herramientas de suma utilidad, pero la experiencia es la que permite optimizar los recursos y generalmente la que brinda las bases para realizar correctamente un complejo estudio como son las EIA.

 

Una vez completada la trilogía de QUE es lo que se quiere hacer, DONDE se quiere hacer y COMO se va a hacer, el evaluador definirá las áreas en directa relación con el proyecto como al ambiente.

 

Puede decirse que la EXPERIENCIA le permite al evaluador, a través de una visión general del proyecto y del ambiente, tener una visión global de los impactos que se presentaran. Quizás esto pueda ser interpretado como un «principio de autoridad», pero «por propia experiencia» al realizar una lectura general de la trilogía mencionada, es posible identificar a grandes rasgos los impactos a esperarse y sobre que ambientes se sucederán.

 

Es a partir de este punto donde el evaluador define las áreas de análisis y convoca al resto de los profesionales. Esta tarea no finaliza en este punto, a medida que avanza el estudio pueden generarse situaciones que impliquen un nuevo replanteo de la metodología aplicada, o que se preste mas atención a un determinado proceso o a un determinado ambiente. Esta retroaliementación del sistema de definición de las áreas de una EIA permite mejorar la calidad del estudio y fundamentalmente, analizar con mayor detenimiento procesos o ambientes que inicialmente no eran considerados como relevantes.

 

PRIMER RESUMEN:

Como primera mención para redondear estos primeros comentarios es que la primera tarea que debe realizarse es completar la trilogía QUE, COMO y DONDE, para iniciar las tareas de avance. En el QUE se incluye si el objeto de estudio es un proyecto o un emprendimiento instalado, lo que resulta determinante en las posteriores definiciones.

 

Completada esta trilogía el evaluador selecciona y determina las áreas involucradas y completa el grupo profesional para encarar la E.I.A.

 

Este trabajo no queda en esta posición estática, ya que tanto sea por las tareas del evaluador como del resto de los profesionales, se revén las áreas seleccionadas y se modifican los alcances de los diversos estudios a realizar.

 

En síntesis, cada paso de una EIA es una evaluación en si, que pone a prueba el sustento técnico del estudio con el objetivo primario de minimizar la ocurrencia de impactos negativos sobre el ambiente y sobre la sociedad, optimizar los recursos utilizados o a utilizar, asistir técnicamente a los encargados del proyecto para modificar los puntos conflictivos y tender hacia un equilibrio en la relación proyecto-ambiente. Este es el desafío.

 

PARTE 2

Ya nos hemos referido anteriormente al encuadre desde el cual los evaluadores deben partir cuando se encuentran ante la tarea de realizar una evaluación de impacto ambiental.

 

Convenimos algunas definiciones – según mi criterio -, que deben ser consideradas para adecuar nuestra comunicación, habiendo entendido entonces lo siguiente:

 

  • Una EVALUACION DE IMPACTO AMBIENTAL es un estudio que se realiza a un hecho NO CONSUMADO o A ACONTECER
  • Un ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL es un estudio que se realiza a un hecho CONSUMADO o ya ACONTECIDO
  • Ambos tipos de investigación son MULTIDISCIPLINARIOS, que demandan la intervención de varios profesionales trabajando en forma conjunta y entrelazada según las áreas.
  • El inicio de las tareas implica que el profesional coordinador conozca tres grupos de información de base: QUE se va a realizar, DONDE se va a realizar y COMO se va a realizar

La defincion no es el objeto de este articulo, de modo que el lector puede buscar las diferentes y numerosas definiciones que se encuentran en la web.

Partiendo entonces de lo que mencionáramos anteriormente sobre esta trilogía, el profesional coordinador, en base a su EXPERIENCIA determinará globalmente lo siguiente:

 

  • Que áreas debe considerar como relevantes
  • Que profesionales debe requerir
  • Que información básica precisa sobre el DONDE y de cual factor ambiental precisará mayor detalle
  • Con que grado de detalle precisa la información sobre el QUE
  • Con que grado de detalle precisa la información sobre el COMO

Una vez logrado esto es cuando comienzan las tareas especificas, donde partiendo desde lo general a lo particular, el coordinador establece los limites iniciales de cada área de investigación, de modo tal de tender hacia un equilibrio entre las mismas, permitiendo optimizar los recursos y a medida que transcurre el desarrollo de las tareas, cada área puede ameritar un mayor detalle.

 

Los primeros pasos, una vez definido lo anterior, involucra realizar las tareas para investigar, caracterizar y conocer determinadas características, como ser:

 

Del ambiente donde se desarrollará el proyecto:

  • los componentes básicos de dicho ambiente
  • el peso o importancia de dichos componentes
  • el estado actual de los mismos
  • su capacidad de «absorción» o «asimilación» de impactos, es decir, lo que se denomina capacidad de resiliencia

Del proyecto:

  • Que involucra en sus procesos
  • Si utilizará recursos del área o de otras áreas
  • Que insumos precisa
  • De donde provienen esos insumos
  • Que tipo de residuos y efluentes generará
  • Que sistemas de tratamiento se prevén
  • Cuales serán los medios receptores de dichos residuos y efluentes
  • Como serán los sistemas de acopio de los insumos, de los productos y de los residuos

Puede decirse que esta información básica le permitirá al coordinador establecer, conjuntamente con el profesional especialista de cada área, donde debe ahondar en mayores datos para identificar mas claramente las características de los impactos.

 

Por ejemplo, si del análisis del proyecto surge que no se generaran efluentes gaseosos, no resulta de utilidad otorgarle el mismo peso a la variable ambiental aire que al resto de las variables seleccionadas.

 

Durante mucho tiempo se consideraba que un estudio/evaluacion ambiental que consideraba todas las variables del ambiente era un estudio bien hecho. Esto no es así. Lo que se logra mediante esto es poseer una gran cantidad de información volcada en un trabajo que impacta por «su peso», pero a veces de escasa utilidad y en varias oportunidades he podido «inferir» que esto ha sido una herramienta para elevar los costos de estos estudios sin una justificación técnica, que se aceptan por desconocimiento de aquellas partes que requieren estos estudios.

 

Existe una gama muy amplia de acciones que involucran la realización de una evaluación de impacto ambiental. Cada una de estas acciones es singular y es posible agrupar algunas de ellas. No resulta obviamente lo mismo realizar una evaluación de impacto ambiental de una represa, de una central nuclear, de una estación transformadora de energía, de una línea de alta tensión, de una carretera, de una línea de ferrocarril o de una pequeña empresa manufacturera y de muchas otros proyectos que se nos ocurran mencionar.

 

La mayoría de los consultores nos encontramos muchas veces con reglamentaciones que exigen ciertos contenidos mínimos para las E.I.A. Y muchas veces debemos cumplir con estos requisitos sabiendo perfectamente que algunos de ellos no tienen en absoluto relación con el objeto que se esta evaluando y que se encuentran «fuera de escala» respecto a dicho objeto de estudio. Esto sucede muchas veces porque resulta mas fácil COPIAR legislación internacional que se supone que es completa y como suele ser, se copian las generalidades de las políticas y de las reglamentaciones y no sus detalles en particular. Corolario: legislación abundante, completa y compleja, pero de aplicación dificultosa y en algunos puntos sin sustento técnico.

 

Y por lo tanto la EIA realizada será muy completa en cuanto a contenidos, pero lo realmente importante del proyecto que se analiza quedará inmerso en un voluminoso y complejo compendio de información que, aunque correctamente desarrollada, se encuentra fuera de escala respecto al proyecto evaluado.

 

Por ello es que el evaluador-coordinador debe establecer los limites de «hasta donde» se debe investigar en cada área. Esto no implica que la palabra del evaluador deba ser la única escuchada. La MULTIDISCIPLINARIEDAD debe surgir allí para que, si no se ha considerado una variable determinada, el profesional especialista en dicha área comunique esto al coordinador para ajustar la metodología.

 

Una vez que poseemos las bases de lo que debemos investigar, comienza una serie de tareas de recopilación de información. Esta recopilación debe ajustarse a los limites establecidos, es decir, si caracterizar al ambiente desde sus variables atmosféricas alcanza con investigar las generalidades climáticas de la zona o se deben realizar mediciones mas profundas para conocer las implicancias del proyecto sobre dicha variable o factor ambiental.

 

Luego de la recopilación bibliográfica sobre el sitio donde se aplicará el proyecto se cuenta con una caracterización global del ambiente. Mientras se realiza esta recopilación, cada profesional especialista debe compartir con los demás la información sobre las características del ambiente. Esto debe realizarse para ajustar los limites establecidos y optimizará los recursos a fin de no volver sobre las fuentes una y otra vez, lo que muchas veces se torna dificultoso y lo mas importante, malgasta recursos.

 

Al mismo tiempo mientras se conforma esta base de información sobre el ambiente, se analiza con igual grado de profundidad al proyecto. Las áreas especificas analizan los procesos involucrados, las necesidades energéticas, los insumos, los productos, los residuos y efluentes y las necesidades de transporte.

 

Definidas las características principales del proyecto, se deben seleccionar las acciones mas relevantes del mismo, es decir, las que mejor lo describan.

 

Asi como cuando se seleccionan los factores o componentes ambientales se debe tener mucho cuidado en que los mismos sean de una escala acorde al trabajo, de la misma forma debe procederse con las acciones principales del proyecto. Estos posibles desfasajes usualmente se observan finalmente en la matriz de impacto ambiental, las cuales analizaremos mas adelante.

 

Cuando describimos al ambiente seleccionamos los factores ambientales a considerar, dentro de un marco global. Esto significa que debe tenderse a que la totalidad de las variables tengan aproximadamente el mismo peso – aunque esto usualmente reconozcamos que no siempre puede realizarse -, evitando por ejemplo que la variable aire este caracterizada por su calidad en forma general y la variable agua este caracterizada por cada uno de sus componentes (DBO, DQO, nitratos, nitritos, pH, etc.). No significa que sea incorrecto caracterizar al medio agua con estas variables, pero las dificultades surgirán cuando debamos evaluar el impacto de una acción determinada sobre alguna de estas variables que hemos seleccionado.

 

No es de utilidad analizar si una acción global del proyecto altera el pH del agua, luego analizar si altera la DQO, luego la DBO, y asi con todos los componentes. Cuando llegamos al final, nos encontramos con una serie de variables del ambiente que se verán afectadas con la acción, otras que no y otras que no podemos definir. Es entonces cuando comprendemos la noción de «impacto ambiental»…. decimos que el impacto es negativo si afecta al pH y no a la DBO ni a la DQO? ¿o decimos que es positivo porque solo afecta a una sola variable y no al resto? Es aquí donde debemos realizar el recorte necesario a fin de no crear una descripción tan puntillosa del ambiente que finalmente nos genere un análisis tan complejo que no nos sea de utilidad.

 

De la misma forma sucede con las acciones del proyecto. Si analizamos una sola, por ejemplo, construcción del edificio…. que sucede cuando analizamos dicha acción en función de su incidencia en el pH del agua?…. y si decidimos que la acción, por ejemplo, colocación de paneles acústicos, cual es su incidencia sobre el medio biótico? o el doblado y corte de metal, como incide sobre el suelo subterráneo? Estas situaciones son las que en general deben guiar a los evaluadores cuando se realiza la selección de acciones del proyecto y factores ambientales.

 

Otra situación esperable puede surgir a partir de una acción que se sucederá en el interior de la planta y que no trascenderá los limites de la misma. Como ejemplo, un sector de pintado de superficies, cuyas consecuencias directas corresponden al microambiente laboral, pero no alcanzan a generar impacto alguno en el ambiente global. Este caso debiera corresponder ubicarlo fuera de contexto de la E.I.A. ya que sus consecuencias no alteran el ambiente que rodea a la futura planta. Caso diferente seria si ese sector de pintura coloca una campana de extracción y entonces sí encontramos un efluente gaseoso al exterior.

 

Estos casos ejemplificados son los que en cada E.I.A. se encuentran los profesionales y el conocimiento técnico debe ajustar la selección de las variables a fin de no considerar dentro de la evaluación un impacto que es restringido al ambiente laboral.

 

Acordado entonces el contexto desde el cual se seleccionan las acciones mas importantes del proyecto, cada factor ambiental a considerar, y, realizadas las tareas de investigación y recopilación de información sobre estos dos grandes grupos de información – el QUE, el COMO y el DONDE – comienza la tarea que es la que lleva el mismo nombre que el trabajo en su totalidad: es decir, la evaluación de impacto ambiental propiamente dicha.

 

Cabe aclarar que se analizan las acciones en tres etapas del proyecto: CONSTRUCCIÓN, FUNCIONAMIENTO/OPERACION y ABANDONO. Mayormente no encontramos evaluación de “abandono”, salvo que sea un proyecto con un final previsto con fecha acotada (es relativo evaluar las acciones de “abandono” que pueden aplicarse actualmente y aquellas que puedan aplicarse en 30 o 40 años – por mencionar lapsos – dado el posible avance tecnologico cientifico. De la misma manera, según el objeto de estudio: ¿Cómo evaluar la fase de “abandono” de una ruta?. COROLARIO: la mayoria de los estudios abarcan las fases de CONSTRUCCIÓN y la de FUNCIONAMIENTO/OPERACIÓN.

 

PARTE 3 FINAL

Ya nos hemos referido a la información básica que debemos recabar y a la metodología a aplicar para la elaboración de una evaluación o estudio de impacto ambiental, según el objeto de análisis.

 

Hemos definido las necesidades de saber QUÉ se va a hacer o se hace actualmente, el CÓMO y el DÓNDE.

 

Definidos estos tres puntos básicos y realizadas las respectivas investigaciones de campo, mediciones, recopilación de información y análisis de la misma, investigación y definición de las acciones principales del proyecto o emprendimiento, contamos con un suficiente conjunto de datos, antecedentes y evaluaciones como para pasar a la parte mas «consultada» de una E.I.A.: la matriz de impacto.

 

¿Para qué sirve la matriz de impacto? Dependiendo de diversas características: si se trata de un estudio o una evaluación, si es un estudio de proyecto de inversión o si es una modificación a un proyecto o a un determinado proceso, y otras.

 

Existen varios métodos que se intentan aplicar como estándares para todos los estudios o evaluaciones de impacto, pero generalmente al intentar realizar esto en la mayoría de los casos nos encontramos con tantas dificultades al intentar esta adaptación de esas matrices «standard» que finalmente casi obtenemos una nueva matriz que difiere sustancialmente de la original.

 

Es por ello que la base de las matrices puede resultar muy similar en varios tipos de ellas, pero sus contenidos son diferentes en el mayor porcentaje. Métodos o matrices de evaluación que pueden mencionarse son, por ejemplo, el sistema de Batelle-Columbus, Leopold, entre varias otras.

 

Las matrices, por más que presenten un común denominador de base, en general cada una de ellas es diferente a la otra. Esto principalmente sucede ya que cada matriz se realiza sobre la base de un objeto de estudio diferente en cada caso, presentando una matriz especifica para cada uno.

 

Lo que puede decirse es que, a grandes rasgos, las matrices presentan dos componentes principales que son la base de casi todas las metodología:

 

  • analizar por un lado las ACCIONES del proyecto o del emprendimiento, que generalmente se colocan en las COLUMNAS de la matriz

y por el otro

 

  • analizar las VARIABLES AMBIENTALES o COMPONENTES AMBIENTALES seleccionadas en el estudio como aquellas más representativas del ambiente donde se aplicará el proyecto o dónde se desarrolla el mismo, que se colocan en las FILAS.

Definidos estos dos grandes grupos, tenemos por lo tanto una serie de cuadrículas que relacionan las acciones con los componentes ambientales:

 

Bien, ¿qué se coloca en cada una de las cuadrículas? Existen varias opciones, según el grado de detalle y de orientación del estudio. Si el trabajo es simplemente la IDENTIFICACIÓN de los impactos ambientales, en las cuadrículas se colocará si la VARIABLE (n) se ve o no afectada por la ACCIÓN (n), a través de una marca en la casilla.

 

La resultante será una MATRIZ DE IDENTIFICACIÓN, muy simple, fácilmente legible, de elaboración sencilla y de rápida identificación de los impactos, pero los mismos carecen tanto de una CUALIFICACIÓN como de una CUANTIFICACIÓN. Esto significa que todos los impactos establecidos en la matriz poseen las mismas cualidades, es decir, todos se presentan a un mismo nivel. Y esto no es la realidad.

 

Conformada esta matriz de identificación, es una tarea casi obvia y obligatoria avanzar para analizar más en profundidad esos impactos identificados. Para ello debemos otorgarle atributos a los mismos, es decir, definirle cualidades, que a modo de ejemplo algunos pueden ser:

 

  • SIGNO, si es positivo o negativo
  • MAGNITUD (alta, media o baja) del impacto
  • EFECTO, si es directo o indirecto
  • PERSISTENCIA (permanente, transitorio, fugaz) en el tiempo
  • ALCANCE (total, regional, global, local, puntual) del mismo
  • OCURRENCIA (Permanente, temporal, esporádico) del mismo
  • REVERSIBILIDAD

Una aclaración respecto al SIGNO: no todas las líneas de investigación consideran que un impacto pueda ser positivo, y que la mayoría de los impactos directamente son negativos – hasta la palabra misma posee un tono como «perjudicial» -.

 

Se entiende que existen acciones que pueden resultar beneficiosas para el ambiente o para algunos componentes ambientales, por lo que el signo del impacto debe ser positivo. Ahora, ¿no es qué realizamos una Evaluación de Impacto Ambiental para ver lo «malo»?. Si, en cierto modo es verdad, pero si consideráramos solamente los impactos negativos y se basara su desarrollo puramente en si es negativo o positivo, prácticamente no existirían los proyectos, ya que todos conllevan al menos una acción negativa.

 

Tampoco se trata de que los impactos positivos sean mas que los negativos. Los impactos identificados no tienen el mismo peso y mucho depende de los factores ambientales y de las acciones seleccionadas. No puede lograrse una matriz donde todos los factores ambientales y las acciones tengan igual peso, o algunos serian muy genericos u otros serian muy especificos.

 

La visión global del estudio y un correcto análisis posterior es lo que determina las fortalezas y debilidades de un proyecto y no sólo la cantidad de impactos positivos o negativos son los determinantes de realizarlo o no o de permitir o no la continuidad de un emprendimiento, sino que se deben analizar dentro de un contexto de PESO de los impactos, tanto de los positivos como de los negativos. Si los negativos son más que los positivos, pero en PESO son de menor valor, se invierte el resultado de la lectura del estudio.

 

Asimismo debe considerarse que la evaluación se realiza previo a la aplicación de medidas de mitigacion/compensación, con lo cual el impacto ya reconocido en primera instancia tendrá una afectación menor por efecto de dichas medidas de mitigacion/compensación, con lo cual el impacto tiene una menor magnitud.

 

Volviendo a la cualificación, cada una de estas cualidades a su vez tiene una subclasificación, en algunos casos pueden ser tales como ALTA, MEDIA o BAJA u otros definidos especialmente. Esta determinación de las cualificaciones es parte de la decisión personal y subjetiva del evaluador o del equipo, por lo que no existe una regla tácita para limitar la cantidad de estas cualificaciones. Así pueden agregarse otras tales como Medio Alto, Medio Bajo, Muy bajo, Despreciable etc.

 

Nos encontramos entonces con que de la simple cuadrícula que relacionaba los Componentes Ambientales con las Acciones, ahora tenemos una variedad de cualificaciones de los impactos.

A partir de esto, resta completar cada cuadrícula con los valores cualitativos que identifiquemos a través del estudio, otorgándole a cada impacto su SIGNO (si es positivo o negativo), su MAGNITUD (si es alto, medio o bajo), su ALCANCE (si es restringido, local o global) y su PERSISTENCIA (corto, mediano o largo). Es posible puede agregar mas caracteristicas a cada cuadricula de relacion acción/componente ambiental, con la salvaguarda mencionada respecto a la complejidad de información de luego debera manejar al explicar cada impacto.

Las cualificaciones mencionadas son meramente ejemplos, pudiéndose cambiar, ampliar o eliminar los mismos de acuerdo al tipo y características de cada estudio.

A esta nueva matriz podemos asignarle un nombre tal como MATRIZ CUALITATIVA, y que da una idea más profunda de las características de los impactos identificados.

La realización de la MATRIZ DE IDENTIFICACIÓN generalmente es una actividad interna del equipo de trabajo. Mostrar ambas matrices es una tarea que no enriquece el estudio, ya que al elaborar directamente la MATRIZ CUALITATIVA estamos obviamente completando una matriz de identificación de mayor grado de detalle. Un paso posterior con esta Matriz Cualitativa es trasladar esos valores cualitativos a un valor cuantitativo. Esta tarea no es sencilla. 


Ya comentamos que cada una de los componentes ambientales no posee el mismo peso o nivel en la matriz, y al mismo tiempo no todas las acciones son de igual valor. ¿Qué queremos decir con esto? Muy simple, tomemos el caso del componente ambiental AGUA, ¿cuáles podrían ser una acción que se relacione en cuanto a impacto con ella? el más claro sería DESCARGA DE EFLUENTES.

Tomemos otro componente tal como AIRE, y aquí podremos encontrar que varias acciones muy generales que pueden determinarse como representativas de cualquier proyecto o emprendimiento tendrán relación con dicho factor, tales como PROCESOS (por los ruidos generados), MOVIMIENTO DE VEHÍCULOS (también por ruidos y por contaminantes atmosféricos), DESCARGA DE EFLUENTES GASEOSOS (por los gases emitidos) y otros.

Vemos de esta manera que para la relación del componente AGUA con las acciones encontramos sólo UNA acción que la afecta, sin embargo para el AIRE tenemos al menos TRES acciones que intervienen en la relación.

Esto es lo que encontramos: Componentes ambientales de diferente nivel y acciones de diferente nivel.


Cuando queremos intentar realizar alguna relación matemática para darle un valor numérico a los impactos, el objetivo principal es responder dos preguntas principales:

¿Cuáles son los factores ambientales más afectados?

¿Cuáles son las acciones más incidentes sobre el ambiente?

Si a los valores CUALITATIVOS que mencionáramos antes les otorgamos un valor CUANTITATIVO – p.e. ALTO=3; MEDIO=2 y BAJO=1 – estamos finalmente obteniendo un valor numérico de ese impacto.

Si procedemos de igual manera con el resto de las características cualitativas obtendremos varios valores numéricos. Veamos un ejemplo:


Suponiendo que para un estudio decidimos que los impactos serán CUALIFICADOS con CUATRO VALORES, a saber:

SIGNO: POSITIVO o NEGATIVO

MAGNITUD: ALTA, MEDIA o BAJA

ALCANCE: GLOBAL, LOCAL o RESTRINGIDO

PERSISTENCIA: ALTA, MEDIA o BAJA

Ahora, sin considerar al SIGNO – que solamente determina si el impacto es positivo o negativo sobre el ambiente – al resto de las cualificaciones le asignamos un valor numérico:

MAGNITUD:

ALTA: 3

MEDIA: 2

BAJA: 1

 

ALCANCE

GLOBAL: 3

LOCAL: 2

RESTRINGIDO: 1

 

PERSISTENCIA

ALTA: 3

MEDIA: 2

BAJA: 1

Bien, analicemos un caso supuesto de una cuadrícula en que determinamos la relación de una ACCIÓN (n) sobre un COMPONENTE AMBIENTAL (a):

¿Qué significa lo que completamos?

 

Que el impacto es POSITIVO, que posee una MAGNITUD ALTA de intervención sobre el COMPONENTE AMBIENTAL «a», que presenta un ALCANCE LOCAL y que persistirá en el tiempo por un periodo no muy largo, por lo que estimamos BAJA su PERSISTENCIA.

 

Si en base a la tabla mencionada de valores cualitativos, realizamos los cambios apropiados, encontramos lo siguiente:

Tenemos entonces que la ACCIÓN (n) sobre el COMPONENTE AMBIENTAL (a), el impacto producido es caracterizable como:

 

+ALB (las primeras letras de cada cualificación) o que numéricamente tenemos un valor de +321 (reemplazando las letras por los números)

 

Ese valor +321 no es un número entero, sino que es una ASOCIACIÓN de los valores cualitativos individuales.

 

Si realizamos un ejemplo considerando tres o cuatro variables y un número igual en cuanto a acciones, e inventamos los valores de impacto, obtendremos diferentes asociaciones numéricas que de alguna forma nos están indicando algo.

 

¿Qué hacer luego?, bien, aquí entran en juego una serie de artilugios matemáticos que es necesario realizar para relacionar esos números que hemos obtenido. Como dijimos al principio, no es lo mismo si obtenemos, por ejemplo, el número que obtuvimos +321, si surge en la cuadrícula que relacione variables de diferente «peso» con acciones de diferente «peso».

 

Si se ensaya eligiendo tres componentes ambientales de diferente peso con tres acciones también de diferente peso, les colocamos los valores cuali y cuantitativos y comparamos los mismos, nos daremos cuenta de qué es lo que estamos tratando de explicar.

 

Esta descripción quizás (obviamente, digamos) resulta engorrosa. Pero si realizamos ese ejercicio de «inventar» una pequeña matriz como mencionamos antes, se podrá apreciar las diferencias en valores similares.

 

Hemos intentado explicar cómo se hace una evaluación de impacto ambiental. No es una tarea sencilla hacerlo en tres artículos y quedan algunos puntos quizás más complejos que podrán ser contestados a través de otra nota o como consultas particulares. Espero haber completado una visión general que les permita saber de qué hablamos cuando nos referimos a una Evaluación de Impacto Ambiental.