RESIDUOS PATOGENICOS

TRATAMIENTO O CONVIVENCIA? ES ESTE EL PARADIGMA?


Después de numerosos y variados artículos sobre residuos patogénicos la sensación general es que se tiene una gran cantidad de información pero que se continúa sin encontrarle la punta del ovillo en algunas de las etapas de su manejo y gestión.


Qué debemos hacer con los residuos? Los incineramos? Los tratamos con otros métodos y después los enterramos? Los separamos en origen? Los tratamos en el mismo lugar de generación? El pañal de un bebe tirado en el departamento de mi vecina es mas patogénico que una muela extraída en un consultorio odontológico?


Algunas preguntas obviamente parecen desencajadas, pero son la realidad. Y es esa realidad la que nos obliga a llamar a las cosas por su nombre, entender realmente de que estamos hablando y establecer adecuados canales de información y un lenguaje preestablecido.


Esto es fundamental para no caer en simplificaciones vulgares que responden a determinadas políticas publicas o privadas, tales como "planta para quemar residuos", "basurero nuclear" y otras "abreviaturas" que apoyándose en el pretexto de la "vulgarización" o "divulgación" no hacen mas que confundir a la población que, por supuesto, no esta obligada a entender en la temática de cada especialista que explica un determinado proyecto.


Se dice que el desconocimiento de la ley no habilita para que uno la infrinja.  Esto pareciera significar que uno debiera ser abogado o especialista en leyes y leer todos los días los informativos sobre publicación de regulaciones para saber "que es lo que esta prohibido" y cuidado.... no hacerlo...


Si no existe un cartel que nos informa que una avenida o calle es de una sola mano, lo mas probable es que si no la conocemos, ingresemos a esa vía a contramano del tránsito.


Esta situación es como si viajáramos a algún país extranjero, digamos Japón por dar un ejemplo, alquilamos un vehículo y mientras recorremos alguna calle un policía nos detenga y nos levante una infracción porque circulábamos de contramano.  Nosotros podríamos aducir que no vimos ninguna señal, a menos que el representante de la ley nos señale un cartel con unos símbolos extraños que mas se parecen a los insultos en las caricaturas que a un aviso de que esa calle es de una sola mano.


Esto es lo que mayormente sucede. Falta unificación de criterios.


Cualquier automovilista o transeúnte sabe reconocer una señal con una flecha encerrada en un circulo rojo y atravesada por una franja roja en diagonal.  De una manera u otra, algo nos indica, sea en Japón, Tailandia, Suecia o a la vuelta de nuestra casa. Algo no esta permitido. Y eso no permitido esta simbolizado en la señal. Y se ha convenido que esa señal sea lo que quiere significar.


Una imagen de una silueta humana con un circulo rojo alrededor y una franja roja atravesándola todos sabemos su significado: no se permiten transeúntes; no es que signifique que hay que eliminar a los hombres.


Existen numerosas vías de comunicación y lamentablemente las señales no son claras, justamente porque sus emisores no son claros. Y los que debieran ser los "emisores" oficiales no solo tampoco son claros sino que explican su significado desde un marco de dudosa credibilidad.  Esta situación beneficia al "primer emisor" que se alza con las banderas de la victoria, con un discurso generalmente vago, acotado, subjetivo y orientado a su propia política.


Existen obviamente otros emisores que buscan realmente informar en forma adecuada y afortunadamente es a través de ellos que muchos espacios vacíos, en lo que a control se refiere, son desempeñados en la comunidad. Pero en general, lamentablemente, su discurso "no vende". Y ahí es donde todos llevamos las de perder.


Señales tales como "No a un basurero nuclear", "No a la incineración", "No a los residuos industriales" o "No a la quema de basuras tóxicas" son, en si mismos, emisiones que carecen de un sustento válido para ser emitidas.  Sin embargo, en la inmensa red de canales de información, estos son los titulares.  Las aclaraciones pertinentes luego se pierden dentro de los cuerpos principales de los diarios y revistas o son leves flashes informativos emitidos a altas horas de la madrugada.


Esto genera finalmente una situación de caos, ya que muchas soluciones a diversas problemáticas son abandonadas, no por ser proyectos "endemoniados" sino por las falsas señales, que desvían la atención y le otorgan mas peso al "no" que a la implementación del proyecto con adecuados mecanismos de control, que sí serian las acciones adecuadas.


Queda claro, legislación o no de por medio, que los residuos patogénicos deben ser tratados previamente a su disposición final.  Hasta aquí lo correcto.  Nadie duda de esto y nadie puede oponerse a ello.  La crisis surge cuando se presentan las opciones para el tratamiento.


A modo de ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires, según la legislación, los residuos patogénicos deben ser tratados en su lugar de generación.  Bien, en general, donde se encuentran instalados los hospitales, sanatorios y otras instituciones generadoras de residuos patogénicos? la gran mayoría en centros urbanos de media o alta densidad de población.  Es el lugar adecuado para su tratamiento? depende del tipo de tratamiento que se pretenda aplicar.


Es adecuado instalar un horno incinerador en pleno centro de una ciudad? definitivamente no, de la misma manera que no se permite la instalación de una fábrica de chacinados, una curtiembre, una fábrica de productos alimenticios, una fabrica de grasa animal o una fundición de aluminio.


Porque?


Porque son proyectos endemoniados que matan gente? Son procesos que deben ser manejados desde computadoras y a través de robots a distancia por su peligrosidad? no. Es así por su potencialidad de generación de afectaciones y accidentes. Por ello se busca ubicar este tipo de emprendimientos alejados de los centros urbanos, de modo tal que en caso de su ocurrencia, las consecuencias serían menores, pero debe reconocerse que no es posible realizar algo sin algún riesgo.


El tema entonces es la prevención de dichos riesgos. Es cierto, la anulación total del riesgo solamente puede darse por la anulación total de la acción. Y entonces, satisfechos por la anulación del riesgo, veremos avanzar en forma lenta - y muchas veces irreconociblemente - los otros riesgos, los de la no-acción.


Los emprendimientos mencionados son industrias básicas, comunes, y que con adecuados controles son generadoras de conflictos ambientales que pueden ser minimizados o atenuados como para permitir su funcionamiento.


Cualquier acción del hombre genera conflictos ambientales.  El punto se trata de establecer la magnitud de los mismos. O acaso no se generan conflictos cuando se instala un restaurante cuyas chimeneas no se encuentran a la altura adecuada, llenando de "aromas diversos" los alrededores y los departamentos de los edificios lindantes? No es esto un impacto en el ambiente? Obviamente, se trata de una cuestión de escala y de magnitudes.


Volviendo a los ejemplos anteriores, se debe prohibir todo lo que contamina? que es lo que contamina? Litros de agua oxigenada no son contaminantes en un río? Restos orgánicos aunque totalmente biodegradables no son contaminantes arrojados a cielo abierto? No necesariamente los contaminantes son compuestos químicos con nombres largos y difíciles de pronunciar.


Se ha hablado muchos sobre los residuos patogénicos, su manejo y gestión. Se ha hablado mucho sobre su clasificación intrahospitalaria, sobre su separación y segregación, sobre su tratamiento, sobre su disposición final.  Se sabe realmente cuales son? Se sabe realmente de que estamos hablando?


Una encuesta en la vía publica puede arrojar algunos indicadores. Que piensa la gente que son los residuos patogénicos? La mayoría responderá: jeringas, gasas, algodones, restos de bolsas de sangre, muelas. Es verdad. Pero también lo son otros, que ameritan un tratamiento y manejo "especial" por su procedencia.


Cuantas veces hemos recorrido la ciudad y nos sorprende observar camiones volcadores de caja abierta con restos de animales provenientes de las frigoríficos? Son restos orgánicos que generalmente son derivados a plantas de elaboración de grasas, inconsumibles para el ser humano pero utilizados para la alimentación de animales.


Los procesos involucrados en estas fábricas son relativamente fáciles de controlar, no generan residuos sólidos ya que todo es aprovechado y su producto puede ser almacenado a cielo abierto sin la generación de olores.


Pero en el caso de los residuos patogénicos estamos también hablando, como se mencionó, de otros residuos que implican un manejo "especial" por tratarse de partes anatómicas y otros restos que no se estima de utilidad mencionar. Entran en juego aquí valores éticos que deben ser considerados como importantes en la definición del tratamiento, ya que varios de ellos brindan una solución a ciertos residuos patogénicos por son dudosos para otros.


Como corolario general, si no se reconoce realmente de que se está hablando, se esta emitiendo un mensaje inconcluso, parcializado e inconsistente que genera, lamentablemente, dos situaciones: por un lado, un desarrollo teórico sobredimensionado del tema, en el cual lo importante queda inmerso en una maraña de descripciones, glosarios, terminología y cálculos, y por otro, la situación de inacción, cuyas consecuencias son las mismas que si no se contara con todo ese desarrollo teórico.


Esto debe revertirse, o al menos reencauzarse. Se seguirán escribiendo notas, artículos, libros, manuales, videos, etc. etc. y mientras tanto seguiremos encontrando residuos patogénicos en la esquina de nuestras casas alguna mañana.


ALTERNATIVAS DE ACCION


Las contradicciones y críticas giran alrededor de las alternativas de tratamiento de los residuos patogénicos.  Si bien prácticamente la totalidad de los mismos ingresados al circuito legal de manejo y gestión son derivados a plantas de tratamiento por incineración, existen otros sistemas para transformar los residuos en materiales inertes y minimizar sus riesgos potenciales.


En cuanto a la definición dada a las plantas mencionadas estamos aquí ante una nueva situación de definiciones.  Lo que lisa y llanamente se realiza en estas plantas es someter a los residuos a altas temperaturas a través de quemadores, generalmente a gas natural, o sea, incinerarlos.  Esta palabra es, fuera de la terminología técnica, lo que se ve como una quema, y nada mas lejano a esto es la realidad.


La Incineración es vista como esto: como una quema en cualquier lugar, de cualquier manera, sin control y sin supervisión. Y esto es lo que se ha logrado a través de la emisión de los "mensajes".


Actualmente en la Provincia de Buenos Aires existen varias plantas de incineración de residuos patogénicos. Si, plantas de incineración, debidamente inscriptas en el organismo respectivo y oficialmente operando en la actualidad.


Lejos estamos de aquella situación en que la Autoridad Nacional llamó a licitación publica para la adjudicación de terrenos federales para la implantación de plantas de tratamiento de residuos industriales y que la desinformación o la mala información llevó a la anulación de dicha licitación.


La no-acción llevó a que durante mucho tiempo la situación continuara como se encontraba hasta entonces: miles de toneladas de residuos desparramados por doquier, a la vera de cualquiera de los arroyos que recorren el área del Gran Buenos Aires, o abandonados en terrenos sin dueño a al espera de que cualquiera que pasara circunstancialmente por el lugar sufriera las consecuencias por la inhalación o el contacto con esos desechos.


Hoy mínimamente existen las alternativas, legislar en la obligación del tratamiento de estos residuos, efectuarse un control sobre las industrias y actuar en caso de que sean generadoras de residuos especiales y que no envíen sus residuos a dichas plantas.


Que hacen las industrias de las localidades que lucharon para no instalar plantas de tratamiento en sus áreas? los envían a plantas en otras localidades. En muchas de esas localidades existen parques industriales, donde se instalan emprendimientos con iguales o mayores riesgos que las plantas de tratamiento, sin embargo se promociona la radicación industrial. Pero plantas de tratamiento, no.


Este es el típico caso de la generación en un sitio y el tratamiento en otro, a lo que se suma la disposición final. Para los residuos patogénicos se dan circunstancias idénticas, ya que los residuos generados en ciertas áreas son tratados en otras, a través de un sistema que en el área de generación no esta permitido instalar.


Se dijo en una oportunidad que la contaminación no conoce limites jurisdiccionales. El humo de una fabrica no se detiene cuando llega al límite del partido o localidad.  Y en el caso de los residuos ocurre lo mismo. Cuantos residuos son generados diariamente en una ciudad por individuos que no viven en ella y que solamente se encuentran de paso?


Algunas circunstancias pueden obligar a esta situación.  Puede darse que en un área geográfica con limites artificiales (partidos o localidades) no se disponga de sitios adecuados para la implantación de estos emprendimientos, pero en otras situaciones la negativa o rechazo a los mismos se da por resultado de los "mensajes" emitidos sin las explicaciones reales y adecuadas.


Quien quiere una planta de tratamiento de residuos patogénicos o industriales en su partido o localidad? La mayoría de la gente diría que nadie, mientras tanto convive a pocas cuadras con establecimientos industriales con procesos obsoletos, altamente contaminantes, sin un manejo adecuado de los residuos que generan, con chimeneas que emiten gases sin tratamiento alguno y sin embargo ya forman parte de la imagen barrial.  Y aquí surge el otro problema: la ocupación de terrenos industriales o de uso específicamente para actividades ligadas a la industria por parte de población.


Esta es una realidad que existe y que genera diversas incongruencias respecto a decisiones y a "mensajes" que se muestran como salvadores de la humanidad y que lo único que promueven es la continuidad de los procesos de degradación del ambiente y el aumento de los riesgos potenciales.


La Incineración no es la misma que hace 5 años ni la que se realizaba hace 10 años.


Para un técnico o al menos un entendido en la materia la incineración se presenta como una alternativa de destrucción de residuos que contempla todos los pasos necesarios para transformar un material o sustancia potencialmente peligrosa en otro que sea menos riesgoso en su manipuleo o que suprima su carga contaminante inicial hasta valores que permitan su disposición final, de acuerdo a técnicas adecuadas, y que a través de dicho proceso los residuos generados y los efluentes vertidos al medio sean tratados previamente.


Lejos estamos de considerar que la incineración es una quema en cualquier lugar y de cualquier forma. Lo que debe controlarse es que este proceso sea considerado como una totalidad, o sea, que posea todas las fases de tratamiento para no solamente asegurar la minimización de la peligrosidad del residuo que es tratado sino también asegurar que los efluentes generados se ajustan a las normativas establecidas.


Pretender que de un proceso industrial - como debe verse la incineración - solamente se emita solamente vapor de agua al ambiente, que el efluente liquido sea agua destilada y que los residuos solidos sean tierra o arena es no solamente una utopía sino también una imposibilidad.


En forma simple, cualquier proceso que pueda aplicarse para hacer algo generará otra cosa como desecho, que tendremos que estudiar para ver que hacemos con ella.


Pensar hoy día en instalar un horno de incineración que no contemple una cámara primaria, una cámara de post-combustion, torres para la retención de particulado, scrubber para la retención de los gases ácidos y Quench para evitar la generación de dioxinas y furanos es volver a la tecnología antigua.  Esta debiera ser la imagen del común de la gente cuando se menciona a un horno de incineración y no la que se presenta en algunos "mensajes".


Y si se esta hablando de una Planta de Incineración se debe agregar la planta de tratamiento de los efluentes generados, ya sea por el propio proceso de lavado de gases y humos como por el lavado de la superficie de la planta.  Esta es la imagen que se debe dar. Esta es la obligación que deben cumplir las empresas cuando construyen las plantas de tratamiento y estos son los requerimientos mínimos que deben exigir las autoridades.


Es esta una defensa de la incineración? no. Es una descripción de la realidad existente. Es verdad que muchos residuos que hoy se incineran no debieran ser incinerados o que puede reingresar al circuito como materia prima.


En el caso de los residuos patogénicos esto no es posible. Si es posible comenzar por la conocida política de minimización de residuos. Lamentablemente a veces esta minimización de residuos se logra a partir de un mal manejo de los mismos, ya sea en forma adrede o por una mala e insuficiente capacitación del personal.  En realidad la minimización de residuos patogénicos no persigue otro objetivo que reducir la cantidad de los mismos que son enviados a incineración, ahorrando no solo divisas para el generador sino también reduciendo los volúmenes de efluentes gaseosos.


Existen otros métodos de tratamiento de residuos patogénicos?  si, y también generan residuos y efluentes que deben ser tratados.  Se encuentran tambien variantes de la incineración, pero son exactamente eso, variantes, los procesos son similares en sus principales etapas y lo que se pretende es minimizar la generación de efluentes gaseosos potencialmente peligrosos para la salud.  Debieran centrarse las investigaciones en mejorar los sistemas de depuración de gases y retención de partículas.


Cuales son los otros métodos?  la esterilización con vapor, la esterilización con gas, la inactivación térmica por aplicación de altas temperaturas, la irradiación, la desinfección con componentes químicos y el tratamiento con microondas. Entran tambien aquí las definiciones acerca de esterilización y desinfección.


Cada uno de ellos posee pros y contras. La incineración puede decirse que lo que permite es la inactivación total de la peligrosidad de los residuos patogénicos y la obtención de un residuo uniforme homologable al residuo domiciliario, pero la problemática se centra en el tratamiento de los gases provenientes del tratamiento.


Respecto a los que utilizan el agua como factor fundamental para el tratamiento surgen dudas acerca de la capacidad de la total inactivación microbiana existente en los residuos. Pueden existir cepas que resistan las temperaturas máximas que permitan estos sistemas de tratamiento, en contraposición con la destrucción total por la incineración que supera los 700 Cº.


Además de ello, estos sistemas, si bien pudiera demostrarse su adecuada capacidad total de tratamiento, no debe desestimarse la necesidad del tratamiento del efluente generado, pudiendo darse que pequeños sistemas de tratamiento de residuos patogénicos viables técnicamente precisen de sistemas de depuración de efluentes tan o mas complejos como el sistema en si.


Además de lo mencionado se piensa siempre en elementos de uso común en las unidades asistenciales tales como jeringas, algodones, gasas, etc., pero, como fue mencionado anteriormente, no deben olvidarse aquellos residuos provenientes, por ejemplo, de salas de parto y salas de operaciones, donde se generan residuos de otra índole cuyo manejo y tratamiento deben ser objeto de un manejo "diferencial" por sus características.


A esto debe sumarse los variados residuos líquidos como parte de actividades ligadas a la salud - p.e.: bancos de sangre - que también precisan de un manejo diferencial.

CONCLUSION?

Existe un tratamiento que cumpla con todas los requerimientos y que satisfaga plenamente a todo el mundo? imposible. Cada sistema implica una serie de situaciones pre y/o post tratamiento que pueden ser objeto de criticas.


Es esto entonces un punto sin retorno y debemos convivir con los residuos patogénicos diseminados y con los incineradores? Son situaciones que se encuentran íntimamente ligadas y que merecen un estudio mas profundo y sobre todo mejor direccionado.  Los primeros, para definir exactamente que es lo que se va a tratar y de que modo y los segundos para mejorar su operación y asegurar la minimización de los riesgos por los efluentes generados.


Deben desestimarse las alternativas? Quien desestima las alternativas promueve la inacción. Se debe ahondar en la evaluación de la aplicación de las mismas para ciertos residuos y admitir que para otros son de difícil práctica.


Que nos queda? Aplicar y evaluar los resultados de métodos alternativos, adecuar las instalaciones, minimizar la corriente de residuos a incinerar reduciendo sus emisiones, efectivizar los controles de los vuelcos de efluentes líquidos y gaseosos, y principalmente INFORMAR adecuadamente a la población y CAPACITAR al personal involucrado en las tareas.


Y como marco general de manejo y gestión de los residuos patogénicos aplicar efectivamente lo que tanto se dice y tan poco se presenta: actuar localmente, pensar globalmente.


Gracias por su lectura.


Nota del Autor: El presente articulo puede ser transcripto total o parcialmente mencionandose el autor - Lic. Ing. Alberto M. Bertona y la fuente - www.econsul.com.ar -. Las transcripciones parciales pueden inducir a malinterpretaciones de conceptos.


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